Saint Germain

El poder de decretar


El aliento Sagrado está en la palabra y es el Poder Creativo de Dios, que modela de la Sustancia de Luz Universal, las formas correspondientes al patrón de expresión hablada relativo a personas lugares, condiciones o cosas.
Durante años, la conciencia de la mayoría de los individuos fue cargada con la imperfección resultante del mal uso de la energía de Dios en el lenguaje, creando así muchas formas distorsionadas, que son mantenidas vivas por la misma energía que las creó.
De la misma forma, si las palabras habladas son dadoras de paz y armoniosas en su expresión, la conciencia se ilumina, con la luz de la Divinidad y entonces el individuo se convierte en una presencia confortadora para toda vida alrededor.
Por eso, los decretos fueron presentados ante la conciencia del hombre para que los pudiese utilizar para equilibrar el uso de la palabra hablada y los modelos de pensamientos imperfectos creados durante muchas encarnaciones, para romper esas formas distorsionadas, es necesario usar una energía que vibre en la misma gama vibratoria, pero calificada constructivamente.
En otras palabras, una energía creada por el uso incorrecto del habla tiene que ser rehecha por el uso correcto de la palabra hablada.
Un decreto constructivo, es siempre una invocación a Dios, sea a la Legión de Maestros Ascendidos, o a la propia Presencia Yo Soy, que se convierte en un modelo, que los Maestros Ascendidos o la propia Presencia Crística pueden llenar con su substancia de Luz Electrónica, creando así una vibración pulsante en la conciencia exterior.

Cuando un Fiat o decreto es hecho en el nombre de Dios “Yo Soy”, ese decreto vive eternamente, porque está sustentado por algún Ser Divino, Ángel, Serafín, Querubín o Elemental, y esos seres, lo usan y manifiestan en forma viva y pulsante para el beneficio de toda la raza.
Cuando un grupo de individuos se reúne con el sincero propósito de ayudar a la humanidad y hace cualquier tipo de decreto constructivo o visualizaciones a ese grupo son enviados Ángeles y seres específicos, los Seres de Luz, así invocados se sienten muy felices por la liberación de esa energía, manteniéndola sostenida y constantemente activa, hasta mucho después de que los individuos se olviden que hicieron esos decretos.

Cuando un decreto es repetido tres veces, significa que la conciencia externa del ser físico, la Conciencia del Sasgrado Cristo Interno y la Omnipotente Conciencia del Dios interno (La Presencia Yo Soy) están unidos en un solo acuerdo, para traer la misma manifestación a la acción.

La actividad de decretar, para nosotros mismos, para la humanidad y para la vida en general, es una inmensa oportunidad para la manifestación del Amor misericordioso de Dios, tornar posible el cumplimiento de la promesas Divinas, porque esta de acuerdo con su propia Gran Ley.

La gratitud de tal oportunidad es una puerta abierta para que más bendiciones puedan entrar a la vida diaria de cada uno y la vida misma bendecirá y agradecerá a aquellos que la amen lo suficiente para decretarla libre.


Los decretos

    • Atraen el descenso del a Luz, la atención de Un Ser Divino, la asistencia de las Legiones Ángelicas y Dévicas.
    • Equilibran el uso de la palabra Hablada a través del uso constructivo del Verbo Divino en acción. Dirigen la correspondiente virtud o dádiva para la persona o situación.
    • Elevan la gama vibratoria de los átomos.
    • Ayudan a la conciencia externa a centralizar la atención en la solución del problema. Mantiene el ritmo y calidad de los pedidos a la Luz.

    Decretos Rayo Azul

   
 

Movimiento Metafísico

Corazón Violeta de Saint Germain

Mar Del Plata - Miramar

 
 

Corazón Violeta

 

 
Yo Soy un Ser de Fuego Violeta, Yo Soy la Pureza que Dios desea